miércoles, 24 de diciembre de 2014

La puntuación de crédito y sus particularidades

El puntaje crediticio es uno de los factores críticos de la vida financiera de las personas. Básicamente, es el ratio por el que se determina si una persona consigue la aprobación para un préstamo o una línea de crédito.

¿Qué es la puntuación de crédito?

Es un número que se calcula matemáticamente desarrollado por Fair Isaac Corporation (FICO) que las entidades que otorgan préstamos emplean para clasificar a los clientes potenciales y de este modo determinar la probabilidad de que una persona pague sus deudas en tiempo y forma.

El historial de nuestros pagos de deudas es clave en este asunto. Se tiene en cuenta varios factores; por ejemplo, por cuánto tiempo se ha tenido crédito, es decir si el historial de crédito es reciente o si ya cuenta con una cierta antigüedad. También se refleja si el saldo personal está cerca del límite del crédito otorgado.

En el caso de querer comprar un vehículo, por ejemplo, a veces se solicitan ofertas a varios concesionarios de coches, los que a su vez solicitan la puntuación de crédito para ver la viabilidad de un préstamo. Sucede lo mismo en relación a la compra de una vivienda. Es importante saber que estas solicitudes se unifican como una sola, dado que tienen el mismo fin, de manera que el destinatario no se vea afectado negativamente.

¿Qué podemos hacer para mantener la puntuación de crédito?

Algunos puntos a tener en cuenta y que nos pueden ayudar:

       Es contraproducente pedir varios créditos al mismo tiempo porque los prestatarios va a remitir varias solicitudes de puntaje crediticio al mismo tiempo con la finalidad de valorar nuestro riesgo. El problema es que si se registran varios pedidos al mismo tiempo, el crédito puede verse afectado, sobre todo si se realizan en un periodo de tiempo breve.

       Tarjetas de crédito antiguas que hace bastante que no utilizamos y que hasta hemos olvidado son tenidas en cuenta para la puntuación, incluso aunque estén inactivas. Es mejor no cancelarlas, pues afectarían a la variable de “Antigüedad del Historial de Crédito”.

Factores que no se incluyen en el cálculo de la puntuación de crédito

       Si alquilas o eres propietario de una casa
       Ingresos
       Periodo de tiempo de permanencia en el trabajo actual
       Período de tiempo en la dirección actual
       Crédito denegado en algún momento

Fuentes de información

Es importante tener clara la información en este tema para no llevarse sorpresas desagradables en el futuro. Si necesitas mayor información sobre cómo mejorar tu puntuación de crédito, es interesante que revises el material sobre educación financiera a disposición en algunas agencias de consultoría de crédito. De esta forma, puedes tener una imagen más clara de cuál es tu situación financiera real.


También puedes realizar consultas sin costo a agencias de prestigio nacional, como Consolidated Credit Counseling Services, o por teléfono sin costo llamando al 1-800-901-8323. Esto es lo recomendado por la División de Defensa al Consumidor de La Comisión Federal de Comercio que es la agencia nacional que protege al consumidor.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Cuando comenzaron su existencia las tarjetas de crédito?

Las tarjetas de crédito comenzaron su existencia a principios del siglo XX, cuando la Western Union en 1914 emitió la primera tarjeta para clientes destacados. Cronológicamente, a mediados del mismo siglo, en 1950 hace su aparición Diners Club. Ahí comienza a acelerarse la producción de tarjetas cuando el primer banco hace su aparición con la tarjeta Bankamericard en 1958 en California. Ya más cerca se transformó en la actual Visa Card, apareciendo luego la Master Charge, hasta llegar a nuestros días en que una cantidad inmensa de Bancos emiten estas tarjetas a sus clientes, con facturaciones de trillones de dólares anuales.

Las tiendas por departamento como las gasolineras comenzaron también a emitir sus propias tarjetas, además de aceptar las tarjetas de uso general.

Actualmente existe una porción muy pequeña de personas que no utilizan tarjetas de crédito. Las tarjetas de crédito cambiaron el modo en que las personas financian sus operaciones financieras, pudiendo adelantar compras y cubrir necesidades, ya que cuentan con un crédito aprobado que pueden utilizar en cualquier momento, sin estar especificado el destino de esos fondos. También pueden obtener dinero en efectivo al instante, ante una emergencia.

El uso se ha ido extendiendo tanto, que no todas las personas que obtienen una tarjeta de crédito, conocen los mecanismos y la mejor manera de manejar sus gastos. El mal uso de las tarjetas es la principal causa de endeudamiento fuera de control que podemos observar en nuestros días.

La tarjeta de crédito es tan fácil de usar, que en manos de personas que no controlan sus gastos, se transforma en un problema muy grande. Es muy atrayente el hecho de no necesitar transportar dinero en efectivo, más que para gastos minúsculos. La disponibilidad de contar con “dinero plástico” en forma inmediata es tan práctico como peligroso cuando no se maneja de manera adecuada.

Por otra parte la tarjeta además de ser un medio de pago es un crédito en sí misma, ya que al finalizar un período, solo es obligatorio efectuar un pago mínimo, pasando el saldo de la deuda para el siguiente período de facturación de un mes. Por ese saldo se agregarán intereses por lo que la costumbre de no hacer buenas cancelaciones de la deuda trae aparejado un crecimiento exponencial de la deuda.

Cada usuario de tarjeta, cuenta con un límite de compras, retiro de fondos y de financiación otorgada por la institución. Sobrepasar ese límite genera el rechazo de las operaciones o bien cargos por extralimitarse.

Mas informacion visite: http://espanol.consolidatedcredit.org/consejeria-credito/

miércoles, 29 de octubre de 2014

Las deudas en los jóvenes

¿Debo darles una tarjeta de crédito a mis hijos? 

 Los padres siempre procuran la independencia de sus hijos. Ellos deben ir madurando para discernir entre lo bueno y lo malo, y así tomar decisiones acertadas. Pero ante la solicitud de us hijo o hija: “¿Me das una extensión de tu tarjeta de crédito como regalo de cumpleaños?”, el impulso de uno puede ser decirle un ¡no! rotundo. No solo porque estaría en juego el crédito de los padres al ser los titulares o garantes, sino porque además, puede no estar bien claro para los padres cuando sus hijos están realmente preparados para afrontar esa responsabilidad.

En nuestra página web espanol.consolidatedcredit.org expertos crediticios publican notas relacionadas a las tarjetas de crédito y otros temas financieros. Hay un folleto virtual llamado “Tarjetas de crédito: Lo que usted necesita saber” que explica como los prestamistas toman las decisiones de a quién otorgarle crédito y definir su límite usando el método de “Las Tres C”:

Carácter - Se evalúa la historia crediticia del solicitante, su honestidad y confianza. Los bancos se basan en los registros financieros del solicitante para determinar su carácter. Quizás tu hija o hijo no haya utilizado crédito aún, sin embargo este punto se refiere a las veces en que acordamos reunir dinero para algunas compras, o bien ellos han pedido dinero prestado.

Capital - Los prestamistas preguntan por los bienes que posee el cliente para avalar la deuda. Mi pequeña no tiene propiedades que garanticen su crédito, pero sí posee algunos bienes que podrían servir de garantía. Hicimos una lista de lo que podría vender en caso extremo y acordamos que podíamos utilizarlos para asegurar el crédito. Al principio se mostró reacia a aceptarlo, pero hay cosas que no son gratis y cada derecho conlleva una responsabilidad.

Capacidad - En este caso, se evalúan los ingresos, el nivel de gastos y deudas pendientes. Así hay que calcular el dinero que se le asigna periódicamente a nuestros hija, más lo que recibe en su cumpleaños y otras fechas especiales como navidad o fin de año. Le dedujimos los egresos diarios y eventuales. Y tal como se indica en el artículo mencionado, decidimos que el límite que debería tener en la tarjeta sería no más del 15% de su “ingreso” anual.

Así que luego de escenificar el dialogo entre una promotora de banco y su cliente potencial, ¿saben qué sucedió? Mi hija obtuvo su tarjeta de crédito. Y yo, una alerta diaria en mi celular para, antes de ir a dormir, chequear sus gastos con la tarjeta. No creo que esto lo hagan los prestamistas, pero en este caso mi rol es el de madre, ¿verdad?